En defensa de la Hispanidad

Esta respuesta le he dado a un señor en un debate sobre la naturaleza de Estados Unidos. Aunque parezca mentira o esté de moda llevar la contraria al tópico principal, el sujeto arremetió contra la Historia de España y más allá: contra la Historia en sí. Quería convertirla en una moraleja y no son así las cosas, ya dijo Cioran que las crónicas históricas siempre tienen finales amargos. Empezó denunciándome por ser un antropocentrista europeísta, palabro donde los haya que se acababa de inventar porque es largo y suena así como intelectual. Lo mejor es que después de ser respondido se picó irremediablemente y despotricó contra nosotros, llamándonos inquisidores y del Opus. Y españolistas españoles. Es lo que tiene leerse el famoso panfleto de Eduardo Galeano que regaló Chávez a Obama, repleto de leyenda negra, altermundismo psicodélico y andergraun; y moralismo barato de medio peso que desea que los indígenas sigan aislados en el monte comiendo termitas, matojos y manatíes. Y contra la conquista citó a un…español. Y luego “fuentes” del año 1686. Y del siglo XIX. Vamos, cerquitica de la época de Colón y tal…Ejem. Ya escribiré sobre el estropicio que está causando el Presi de Venezuela en Caracas con el empeño en borrar al Columbio del mapa, ya. Ahora os dejo con el texto:

Me estaba preguntando qué será el “antropocentrismo europeísta”. Yo había escuchado del eurocentrismo (“centrarse en Europa”) y del antropocentrismo (“centrarse en el hombre como medida de todas las cosas”). ¿Pero antropocentrismo europeísta? ¿Es que considera usted que los nativos americanos no eran hombres o qué?

Menciona a Fray Bartolomé de las Casas, curiosamente. Un tipo semejante no existió en la conquista británica de Las Indias, ni la francesa ni en la colonización estadounidense del Oeste norteamericano. Fue un producto de España y ni lo quemaron ni lo desterraron; de hecho los Reyes Católicos hicieron las llamadas Leyes de Indias basadas en lo que decían personajes como él. Y sí, quiera usted o no eran normas que intentaban proteger la dignidad de los “naturales”, considerados desde el principio (ver las Crónicas de las Indias) como “hijos de Adán como nosotros y no monstruos”. Ahí están las placas, en las universidades de América y los archivos. Y los documentos-reliquias de verdad, históricos, no teñidos de ideología indigenista como el librillo sensacionalista de Galeano, que analiza el caleidoscopio complejo de la realidad con un prisma político que odia lo Occidental y se desprecia a sí mismo. Eso sí: ha escrito su libro en español. Normal, así puede tener a casi quinientos millones de potenciales lectores y no a unos pocos que sepan maya, guaraní o yanomami. ¡Sería una tragedia para sus ventas! Y encima su literatura usa conceptos como “causa”, “principio”, “teoría”, “Historia”, todos ellos grecolatinos. Para muestra de lo que digo y de que hubo interés en España por los nativos, un botón:

Para servir a Dios Nuestro Señor y bien público de
nuestros reinos conviene que nuestros vasallos, súbditos y naturales, tengan en
ellos universidades y estudios generales donde sean instruidos y graduados en
todas ciencias y facultades y por el mucho amor y voluntad que tenemos de honrar
y favorecer a los de nuestras Indias y desterrar de ellos las tinieblas de la
ignorancia, creamos, fundamos y constituimos en Lima de los reinos del Perú y en
la ciudad de México de la Nueva España universidades y estudios generales (Lib.
I, tít. XXII, Ley I de Indias).

 

Claro que hubo masacres y maldades pero siempre a nivel individual y por parte de señoruelos que eran difíciles de domar por los agentes reales (había un mar de por medio con una separación de más de un mes de viaje). Y fueron denunciados repetidas veces por los propios españoles (López de Gómara (1555): “y recibirán justa venganza por hacer mal”, decía). Pero es que, señor Alexis, la Historia no es una clase de moral. Simplemente las cosas ocurren y no se pueden sacar de contexto llamándolas “inhumanas” o irrespetuosas con los Derechos Humanos como hace a veces Galeano. Porque, que yo sepa, no había Derechos Humanos por aquél entonces. Y la escuela de Salamanca fue de las primeras que se aventuró en forjar un Derecho Internacional, fíjese. Del Antiguo Régimen se salió con la Revolución Francesa, la Ilustración que tanto desprecias y que no tuvo nada que ver con la conquista (¡producida dos siglos antes!) y también el Terror de Robespierre y la dictadura de Napoleón. Nuestros derechos como ciudadanos están cimentados en sangre, guillotina y sufrimiento. ¿No valen por eso? ¿Sabes que los nativos practicaban el canibalismo (y sí, está demostrado por la antropología)?

Y también tenían sus conflictos, sus leñazos y coscorrones. Las tribus se despedazaban y mataban entre sí, ¿o pensabas que era un Edén y los caribes bailaban unidos de las manos como Heidis con taparrabos?

Su apreciación del fascismo es del agriprop, no es seria. El fascista no es cualquiera que sea “perverso” o grite más que otro, es, históricamente, un señor que tiene las ideas de Mussolini vía su obra “El fascismo” o por el Manifiesto Futurista: irracionalismo, vitalismo, corporativismo. Me provoca risera pensar que entonces, según usted, el fascismo existía antes del fascismo. Es como cristianismo antes de Cristo. Anacronismo total, y luego habla de Historia.

Como comenté antes, la Historia tal y como la conocemos es propia de la civilización (grecolatina). Y la civilización comprende también el uso de la escritura, algo desconocido para la mayoría de naturales de Las Indias excepto a nivel tribalista y “mágico” (oscurantista) los aztecas y los mayas, que fueron conducidos como todos los demás a la Historia Global. Quedaron comprendidos en los mapamundis, las Crónicas del orbe todo, ya no sufrieron más aislamiento. Y España los asimiló. Lo de la sífilis está demostrado le guste a usted o no. Sus preferencias son irrelevantes para la realidad y sí: su origen son las llamas [el ano de las llamas]. También las papas vienen de ultramar, ¿y?

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