Juegos de rol y la Historia

¡Cuándo no habremos visto alguna pandilla de niños jugando a indios y vaqueros mientras recorren las calles dando alaridos y gritando onomatopeyas de disparos! Esa es la esencia del misterioso e incluso temido (mal comprendido) por algunos rol. Bajo esa jerga de dados, friquis y señores barbudos con espadas de plástico, se esconde un juego que da prioridad a la imaginación, la interpretación e incluso la estrategia, o más sencillo: ¿no hubieras preferido cambiar el final de ese libro que tanto te gusta? ¿Crees que lo habrías hecho mejor que ese protagonista patoso y esmirriado? Con el rol puede ser realidad, llevando por unas horas el papel de cualquier personaje que se te ocurra, como si de una obra de teatro se tratara.

Y una temática a veces olvidada en el ámbito rolero es la Historia, la realidad misma. En el ancho mundo de las crónicas y los pergaminos amarillentos, las epopeyas y lo cotidiano en la vida de épocas lejanas o no tan lejanas pueden depararnos muchas sorpresas agradables y además, aprender algo sobre nuestros antepasados y sus circunstancias. ¿Quieres luchar en el bando de los aliados en las tierras arrasadas y repletas de minas y tanques semioxidados y rugientes de la Segunda Guerra Mundial?¿O quizá prefieras cantar el peán (canción de batalla) mientras embistes con tu lanza contra una marabunta de persas a caballo? Puede que seas más pacífico y consideres más productiva la vida de un panadero romano en Pompeya, que bien tendría de nombre Bacus u Octavius. Pero hasta las espías egipcias que busquen suerte en el Imperio hitita se ceñirán a normas de juego y a los designios del Director del Juego.

De las muchas páginas que hay en Internet hemos rescatado una muy importante: Thermopilas. Recalcamos su sección de Historia, donde hay datos muy jugosos sobre las mujeres en la Antigüedad y el Imperio Romano, entre otras cosas. Además, se puede participar en múltiples partidas que hay sobre ello, dando a conocer al mundillo de una manera entretenida. ¡Suerte!

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