Bolivarianismo: ¿lo apoyaría Simón Bolívar?

“Yo soy siempre fiel al sistema liberal y justo que proclamó mi patria.”

Simón Bolívar.

Miguel de Unamuno, escritor español contemporáneo, dijo que Simón Bolívar era el Don Quijote de América. Hoy, cuando la palabra “boliviariano” está en boca de todos, sería útil hacer una reflexión sobre este asunto: ¿qué es “ser boliviariano“?

Al considerar a Bolívar nada menos que el Padre de la Patria en Venezuela, su figura se glorificó y mitificó hasta un punto de fervor cuasi religioso que recuerda a la santificación eclesiástica (a modo de “ejemplo a seguir”), diciendo que Bolívar era socialista, comunista, marxista o indigenista, amén de cualquier otro adjetivo que diversos grupos, partidos, individuos y demás han intentado adosarle.

Pero lo cierto es que Simón era un liberal, ávido lector de literatura francesa de la época, que admiraba en especial el sistema político “a la inglesa”, representativo (pero decía que los ingleses soportaban una monarquía democrática porque eran “muy patriotas”), e incluso el de los recién nacidos Estados Unidos de América, que elogia en su Doctrina (página 57): “En tanto que nuestros compatriotas no adquieran los talentos y virtudes políticas que distinguen a nuestros hermanos del norte, los sistemas enteramente populares, lejos de sernos favorables, temo mucho que vengan a ser nuestra ruina… Estamos dominados de los vicios que se contraen bajo la dirección de una nación como la española, que sólo ha sobresalido en fiereza, ambición, venganza y envidia…”. Bolívar era un terrateniente de la nueva burguesía criolla que se veía sofocada por los impuestos feudales del Antiguo Régimen español y sus virreinatos arancelarios; poseía un capital enorme y algunos esclavos (que luego emancipó). Además, defendía una federación de naciones desde el río Grande hasta la Patagonia, como es bien sabido, llamada “Gran Colombia”. Marx lo consideró una especie de tirano pomposo, aunque señaló que se había pasado un poco escribiendo dicho artículo enciclopédico donde lo menciona. Claramente son imposibles de reconciliar ideológicamente.

Abogando por la representatividad, Bolívar no puede ser asociado a “movimientos sociales socialistas” a primer nivel como pasa en el país actualmente. Los logros del Libertador, su intención de forjar una Confederación de Repúblicas Americanas donde extender el liberalismo a gran escala (veía la “esperanza” en el Nuevo Mundo) deben ser reconocidos en su necesidad histórica y demuestran su manera liberal de actuar, creyendo más en la “educación popular” como método de garantizar la “libertad política” y restando importancia al Estado. Educado al modo roussoniano, sostenía que: “La influencia de la civilización produce una indigestión en nuestro espíritu, que no tiene bastante fuerza para masticar el alimento nutritivo de la libertad… Lo mismo que debiera salvarnos nos hará sucumbir… Las doctrinas más puras y más perfectas, son las que envenenan nuestra existencia” . ¿Qué querrá decir con “civilización”? ¿Creía Bolívar en el mito del “buen salvaje”?

En el próximo artículo iremos más lejos, después de este boceto, para desmitificar las diferencias entre el Prócer y el movimiento bolivariano actual.

Segunda parte:
http://www.eshistoria.net/2009/04/bolivarianismo-lo-apoyaria-simon_03.html

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